CONSUMO RESPONSABLE

Por qué debemos decir no al Black Friday

Consumo responsable · 2 min de lectura

El Black Friday llegó a España en 2012 de la mano de Apple y no ha dejado de crecer desde entonces. Pero no todo es lo que parece.

Muchas de las grandes ofertas parten de precios inflados de antemano, así que el descuento real es menor de lo que aparenta. Y el pequeño comercio no puede competir con esas cifras.

Empleo temporal y mal remunerado en campaña

Precios inflados antes para parecer un descuento real

Más devoluciones, más impacto ambiental

¿Realmente lo necesito? ¿Lo voy a usar?

la pregunta que vale para el Black Friday y para cualquier otro día

El lado oscuro del Black Friday

Detrás de las grandes rebajas suele haber una realidad menos vistosa: campañas de contratación temporal con condiciones precarias, ritmos de trabajo muy exigentes en almacenes y logística, y un pico de producción y transporte que dispara las emisiones en muy pocos días.

A eso se suma un aumento notable de las devoluciones, muchas de las cuales terminan directamente destruidas en vez de revendidas, generando residuos que jamás deberían haber existido.

Alternativas a la locura consumista

Si ya tienes algo pensado para comprar, no pasa nada por aprovechar un buen descuento real. El problema aparece cuando la oferta es la que decide la compra, no una necesidad real.

Antes de añadir algo al carrito en estas fechas, merece la pena pararse un momento y preguntarse si de verdad lo necesitas, o si es el ambiente de urgencia el que está empujando la decisión.

Un dato que pocos conocen del Black Friday

Algunos estudios de asociaciones de consumidores han encontrado que un porcentaje notable de los productos rebajados en Black Friday se habían vendido antes al mismo precio, o incluso más barato, en fechas cercanas a la campaña.

Comparar precios con antelación, usando herramientas de seguimiento de precios, es la forma más sencilla de comprobar si un descuento es real antes de dejarte llevar por la urgencia de la oferta.

Qué hacer si vas a comprar igualmente

Si tienes claro que vas a comprar algo concreto, aprovecha para hacerlo en marcas o tiendas locales que también participen en estas fechas, en vez de concentrar todo el gasto en las grandes plataformas internacionales.

Hacer una lista cerrada antes del día, con límite de presupuesto, ayuda a evitar que la sensación de urgencia del Black Friday te lleve a comprar cosas que no tenías pensadas de antemano.

El Green Friday como alternativa

Algunas marcas y organizaciones han empezado a promover el "Green Friday", una iniciativa que invita a no comprar ese día, o a destinar parte de las ventas a causas ambientales, como contrapunto al consumismo del Black Friday.

Sumarte a este tipo de iniciativas, aunque sea simbólico, ayuda a visibilizar que existe una alternativa al ritmo de consumo que domina esas fechas.

Recordar que el mejor descuento es el de algo que no compras por impulso ayuda a mantener la cabeza fría en cualquier campaña comercial, no solo en Black Friday.

En la medida de lo posible, procura que tus compras sean responsables: Reduce, Reúsa y Recicla.

¿Te apetece ponerlo en práctica?

Descubre las marcas y tiendas a granel que ya viven así.